Mujer meditando

Respiración linfática purificadora

  • La mayoría no estamos conscientes de nuestra sistema linfático; sin embargo, no podemos vivir sin él.
  • El sistema linfático elimina las células muertas y demás desperdicios tóxicos que rodean nuestras células y los envía al intestino grueso para su eliminación y al hígado: la principal planta de desintoxicación del cuerpo.
  • Una de las muchas funciones de sistema linfático es eliminar las proteínas de sangre adheridas a los billones de células del cuerpo y devolverlas al torrente sanguíneo. Así como el oxígeno y los nutrientes se filtran por los capilares hacia el líquido que rodea las células, las proteínas sanguíneas también se filtran por los vasos capilares. El sistema linfático devuelve estas proteínas sanguíneas al torrente sanguíneo. Si el sistema linfático no funciona completamente (muchas veces, debido a la falta de ejercicio y a una dieta de comida chatarra), las proteínas sanguíneas se acumulan al rededor de las células, alterando la carga positiva/negativa que permite que las células absorban mugrientas y eliminen deshechos. El exceso de proteínas sanguíneas alrededor de las células puede ser una causa principal de muerte, como en casos de shock en los que el sistema linfático deja de funcionar. (En una emergencia o en cualquier momento en que estés pasando por un shock, recuerda respirar profundamente y, luego, haz la Respiración linfática purificadora).
  • Resulta asombroso que tengamos el doble de líquido linfático que de sangre bañando cada una de nuestras células órganos. Y, aún así, el sistema linfático, del cual depende nuestra vida, no cuenta con un corazón para bombear la linfa por todo el cuerpo. ¿Cómo circula nuestra linfa entonces? A través del movimiento o del ejercicio. Saltar en un trampolín es una de las mejores formas de activar el sistema linfático (puedes observar cómo los bebés y los niños constantemente están rebotando, suben y bajan; y las madres cuando cargan a sus bebés también los suben y bajan, estimulando así que fluya la linfa).
  • Otra forma importante de mantener la linfa en movimiento es a través de la respiración profunda. Los pulmones actúan como una bomba de succión, creando un vacío que ayuda a jalar la linfa por el conducto torácico de la linfa mayor para que pueda volver al torrente sanguíneo (las venas ubicadas debajo del cuello). Y, por supuesto, una tercera forma de mover la linfa es través de l masaje(es bueno darnos un auto-masaje en dirección del corazón todos los días, sobre todo antes de una cirugía).

Cómo se hace:

  • Inhala por la nariz llevando el aire al abdomen, permitiendo que se expanda. Retén la inhalación.
  • Reteniendo la respiración, expande el pecho; esto hará que el aire en los pulmones inferiores se dirija a los pulmones superiores. Luego empuja suavemente el aire a los pulmones inferiores, dejando que el abdomen se expanda. Repite este movimiento ascendente y descendente del pecho y del abdomen unas tres veces, finalizando con el movimiento ascendente hacia el pecho expandido.
  • Exhala con el sonido sh sh sh sh, contrayendo el abdomen con cada sonido sh.
  • Repite unas cuantas veces antes de relajarte y respirar lenta y profundamente. Observa cómo te sientes. Respira profundamente tanto cómo te sea posible a lo largo del día. (Cada respiración tiene un efecto diferente; respirar profundamente alienta que fluya la linfa, mientras que la respiración superficial asociada con las respiraciones con pausa de control equilibra la proporción de oxígeno y dióxido de carbono en casos de enfisema y asma).