La postura fundacional para una columna estabilizada

Cómo se hace:

  • Ponte de pie con los pies separados unos treinta centímetros, con las rodillas ligeramente flexionadas sin sobrepasar los tobillos. Lleva los glúteos los más atrás que puedas, manteniendo el peso sobre los talones. Alarga la columna. Sostén las manos y los brazos estirados ligeramente detrás de ti, con las palmas y los pulgares hacia arriba, lo que abre el pecho y junta los omóplatos llevándolos hacia abajo. Mantén esa postura y respira lentamente tres veces.
  • Sin salir de esta postura funcional, levanta los brazos, llevándolos a los lados de las orejas y respira tres o cuatro veces. Finalmente, coloca las manos sobre las rodillas y estira la espalda, arqueando ligeramente. Asegúrate de que las rodillas están sobre los tobillos todo el tiempo, y que no los rebase para colocarse sobre los pies.