• Los contactos craneales (hacer contacto en los huesos craneales para activar los ritmos craneales) son poderosos:
    • Los huesos craneales y los ritmos. Las suturas de los huesos craneales conectan los cinco huesos craneales principales para formar el cráneo.
    • Anteriormente, se pensaba que en los adultos los huesos craneales no se movían (¡esta idea se basaba en autopsias hechas en cuerpos muertos!), pero de hecho en los cuerpo vivos las suturas del cráneo se expanden y se relajan, permitiendo el movimiento sutil de los huesos craneales. Cada hueso craneal se expande y se relaja de una forma única y propia que no se puede percibir a simple vista.
    • El líquido cefalorraquídeo. El movimiento de los huesos craneales se crea a través del movimiento del líquido cefalorraquídeo en los ventrículos del cerebro de la médula espinal. El doctor Randolph Stone describe el liquido cefalorraquídeo como la energía con una vibración más alta en el cuerpo humano.
    • Cuando hay accidentes, shocks y traumas emocionales, el movimiento de los huesos craneales pierde su ritmo simétrico correcto, lo cual afecta directamente al flujo de líquido cefalorraquídeo en todo el cuerpo junto con su poder energetizante y sanador, así como el efecto calmante que tiene sobre la mente y el sistema nervioso.
    • Las zonas asociadas del cerebro. Los huesos craneales se asocian con sus área cerebrales correspondientes: los huesos frontales con el pensamiento claro y la atención enfocada; los parietales con el conocimiento de dónde estamos en el espacio (para que no nos subamos a la banqueta cuando vamos manejando un auto, por ejemplo), y con ayudarnos a evaluar como sentimos algo: como algo agradable o amenazante; los occipitales con la visión; y los temporales con el sonido, el habla, la comprensión y la memoria. El esfenoides es un hueso con forma de mariposa situado en el centro del cerebro donde se aloja la pituitaria. Parece tener una conexión con los sentimientos y se hace “contacto” con él a través de un contacto sobre los temporales.
    • Los contactos craneales son contactos energéticos ligeros. Aquellos que hayan estudiado la terapia craneosacral saben que utilizar los contactos craneales suave sobre los huesoscraneales puede tener un efecto benéfico y profundamente tranquilizante, tanto en ti mismo como en la persona con la que estés trabajando.

Cómo se hace:

  • (vm) ¿El facilitador necesita hacer el contacto craneales el consultante? Ve a {1} debajo. (vm) ¿El consultante necesita hacerse él/ella mismo/a el contacto craneal? Ve a {2}.
  • (vm) el/los contacto/s cranial/es que se necesitan {a-e} ya sea con {#1} o con {#2} de arriba.
  • (vm) ¿Se necesita hacer el contacto craneal con (los dedos • la lámpara ColorYourWorld • un diapasón)? (vm) los detalles sobre el color/diapasón que se necesita. Se coloca el mango del diapasón en un hueso craneal, o podemos mover la horquilla sobre el hueso craneal. (vm) los detalles.
  • Si se necesita un contacto y estudiaste el trabajo craneosacral del Dr. Upledger, puedes seguir el ritmo craneal mientras mantienes el contacto craneal. Si no es el caso, sencillamente haz un contacto suave como se hace en Terapia de polaridad.
  1. El facilitador hace el/los contacto/s cranial/es en el consultante. Si se necesita un contacto, el consultante acuesta boca arriba y el facilitador se sienta al norte de la cabeza del consultante.
      • a. Los huesos frontales. Coloca las puntas de los dedos índice, medio y anular sobre la frente, entre las cejas y la línea del nacimiento del pelo. Se trata de un contacto muy ligero, como si estuvieras levantando la frente hacia el techo con los dedos.
      • b. Los esfenoides. Coloca tus pulgares muy suavemente en las sienes del consultante, fuera del borde orbital de los ojos (al lado de cada ojo). Los demás dedos descansan cómodamente debajo de la parte posterior del cuello del consultante.
      • c. Los temporales. Coloca las yemas de lso pulgares en el interior de las orejas del consultante, y los dedos detrás de las orejas, donde las orejas se unen al cráneo. No bloquees el canal auditivo. Estira ligeramente las orejas hacia abajo y hacia afuera y luego relaja. Sigue manteniendo el contacto, puede que logres seguirlos movimientos de “relajación” o la liberación de movimiento de Katsugen que a veces se dan. Puede que la cabeza del consultante haga movimientos suaves; explica que esto es la “relajación” natural de la tensión al restablecerse el ritmo craneal. Otra famosa forma de equilibrar colocar todo el dedo pulgar a lo largo de la articulación mandibular en el pómulo fuera de los oídos, y colocar los demás dedos detrás de las orejas. Suave y lentamente haz círculos hacia adelante en el sentido de las manecillas del reloj. Este movimiento circular de las orejas tiene un efecto profundamente relajante.
      • d. Los parietales. Sigue la línea desde la parte de arriba de las orejas del consultante hasta la parte superior de la cabeza, y luego coloca los dedos índice, medio y anular punto a cada lado del domo de la cabeza del consultante. Haz un contacto suave, m sintiendo como si unos imanes en las yemas de tus dedos estuvieran jalando la cabeza del consultante hacia ti (si el consultante está acostado/a detrás de su cabeza). Deja que se dé cualquier movimiento de relajación de Katsugen.
      • e. Estiramiento del occipital. Este contacto de polaridad es diferente del contacto craneal que se enseña en el seminario craneosacral, pero también es muy efectivo. Coloca los dedos de las manos debajo del borde del cráneo de tu consultante, a cada lado de la columna; la cabeza del consultante descansa sobre las palmas de tus manos, haz una tracción suave con tus dedos debajo de la cresta occipital, estirando dócilmente cuello.
  2. El consultante se hace los contactos craneales él/ella misma/a
      • a. Los huesos frontales. Si se necesita un contacto con los dedos, coloca los dedos anular, medio e índice en tu propia frente, a medio camino entre las cejas y el nacimiento del pelo. Imagina que tienes unos imanes en las puntas de los dedos que jalan suavemente la frente hacia adelante (si estás sentado). Si usas un diapasón/la lámpara CYW, (vm) dónde se coloca o cómo se debe de mover la frente.
      • b. El esfenoides. Coloca el diapasón/la lámpara CYW o tu dedo (índice • medio) en las sientes en la parte exterior del borde orbital de cada ojo.
      • c. Los temporales. Coloca las yemas de los dedos índices dentro de las orejas, y el pulgar detrás d ellas orejas donde se unen al cráneo. Estira ligeramente las orejas hacia abajo y hacia afuera. Ahora deja que se den movimientos de Katsugen que provienen desde le interior, para determinar cómo jalar, hacer círculos o hacer vibrar las orejas con suavidad. La intención es activar y equilibrar el ritmo craneal de los temporales.
      • d. Los parietales. Coloca las puntas de los dedos anular, medio e índice muy suavemente a cada lado del domo de la cabeza, con los dedos anulares alineados con la punta de las orejas. Siente como si unos imanes estuvieran levantando suavemente tu cráneo hacia arriba (si estás sentado). Si se necesita un diapasón/la lámpara CYW, (vm) dónde se coloca o se mueve a ambos lados del domo de la cabeza.
      • e. El occipício. Coloca las puntas de los dedos de ambas manos a cada lado de la línea media de la parte posterior de tu cabeza. Es mejor hacer este contacto acostado/a para que puedas dejar que la cabeza se relaje sobre las puntas de los dedos. Si se necesita un diapasón/la lámpara CYW, (vm) dónde se coloca o se mueve en la parte posterior de la cabeza.