- Girar fortalece el mecanismo de equilibrio del oído interno. También afecta al cerebro reptiliano al liberar las respuestas de lucha-huída que están enraizadas, para que se active el cerebro pensante superior, la corteza prefrontal. Quizás experimentes un poco de mareo cuando practiques este ejercicio por primera vez, así que es mejor empezar con uno o dos giros solamente e ir aumentando los giros gradualmente hasta que puedas hacer 21 giros sin marearte.
Ver Referencias: ChristopherKilham, Los cinco tibetanos: Cinco ejercicios dinámicos para lograr buena salud, energía y poder personal.
Cómo se hace:
- Ponte de pie, derecho/a , con los brazos extendidos a la altura de los hombros; también lo puedes hacer con el brazo izquierdo hacia abajo. Ambas palmas abiertas, la izquierda mira hacia abajo, la derecha hacia la derecha.
- Manteniendo los brazos en esta posición, gira un círculo completo en el sentido de las manecillas del reloj (como si voltearas la cabeza hacia la derecha).
- Repite el giro de 1 a 21 veces sin hacer una pausa. Al principio es recomendable empezar con uno o dos giros solamente, ya que de forma inesperada algunas personas se pueden sentir mareadas o con náuseas después de un solo giro. Siempre puedes ir añadiendo un giro cada día, hasta que llegues al total de veintiuno.
- Es importante que cuando acabes de girar permanezcas de pie con los pies separados, las rodillas flexionadas, las manos sobre las rodillas y la cabeza hacia abajo para restablecer el equilibrio. Haz una respiración profunda, inhalando por la nariz. Exhala por la boca mientras frunces los labios de forma de O. Repite dos respiraciones completas antes de incorporarte lentamente. Si dudad de tu equilibrio pídele a una amistad que esté presente cuando intentes girar, para que te puedan apoyar si te mareas.
- La mayoría de la gente gira en el sentido de las manecillas del reloj. Si lo haces en contra de las manecillas del reloj, observa cuidadosamente cómo te sientes.
