El poder del ritmo

  • La vida es energía en movimiento o en ritmo. Una de las razones centrales que explican cualquier aflicción o enfermedad es que estamos fuera de ritmo -que hemos perdido la pulsación de las frecuencias en las que vibramos de manera óptima.
  • No es sorprendente que la gente de culturas que tienen una conexión profunda con su cuerpo, con sus sentimientos, con la tierra y entre sí, bailen habitualmente, sino es que todos los días.
  • A una mujer de más de 90 años, que era vital, flexible y que se mantenía siempre joven, le preguntaron que hacía para mantener su apariencia juvenil. ¡Ella contesto que bailaba y cantaba todo el día!
  • El baile está relacionado con el ritmo. Los movimientos rítmicos nos vuelven a conectar con nuestra pulsación natural y con la pulsación natural de los demás, con nuestro cuerpo, con nuestras sensaciones y con nuestros sentimientos de alegría.
  • El movimiento rítmico estimula las conexiones neuronales en el cerebro y en el cuerpeara la coordinación cerebro-cuerpo y el pensamiento claro, y activa endorfinas que fortalecen nuestro sistema inmunológico y nos proporcionan una sensación de alegría y de intenso bienestar.

El ritmo de la rumba

Cómo se hace:

  • El ritmo de rumba es un sencillo ritmo de “rápido-rápido-leeento”
  • Con cada paso rápidp-rápido-leeento, traslada el peso del cuerpo de un pie al otro. Práctica moverte por todo el espacio (caminando, moviéndote hacia los lados, hacia atrás, hacia adelante) trasladando siempre tu peso por completo para que el cuerpo esté directamente en equilibrio sobre el pie en el que recae el peso del cuerpo. Quizás quieras practicar esto para que puedas mantenerte en equilibrio sobre cada pie, levantando ligeramente el otro pie para comprobar que tu peso está totalmente sobre un pie cuando pasas de uno a otro, rápido-rápido-leeento, y haz una pausa.
  • Una vez que estés cómodo/a con el ritmo básico rápido-rápido-leeento puedes divertirte haciendo el ritmo de rumba “rápido-rápido-leeento” acompañado de rotación de cadera. Haz el primer movimiento “rápido” llevando todo el peso del cuerpo sobre ese pie y rota la cacearen un pequeño semicírculo hacia atrás. Repite con el siguiente movimiento “rápido”: da el paso, traslada el peso cuerpo sobre el pie que está cargando el peso, alarga a rotación de la cadera, haciéndola más lenta. Pon música de rumba y disfruta de moverte por todo el espacio: con cada paso, traslada totalmente el peso de tu cuerpo y luego rota la cadera.
  • Conforme te mueves, desliza la parte interior del dedo gordo del pie por el piso, sin separar el pie del piso. Estás totalmente enraizado/a, el dedo del pie sobre el que no estás apoyado está siempre apuntando hacia atrás de ti, apoyado firmemente en el piso. En los bailarines latinos profesionales, los glúteos y el muslo de la pierna de atrás (en la que no se apoyan y que apunta hacia atrás) están tan estirados y tienen tanta fuerza que sería ¡imposible que alguien levantara esa pierna!
  • Una vez que tus pies capten el ritmo y que el dedo gordo del pie se deslice por el piso (en vez de levantar el pie en cada paso), ¡busca relajar el cuerpo, los brazos y la cabeza! Sigue libremente el movimiento rítmico de los pies, respira, deja que los brazos y la cabeza se muevan con la música y diviértete.

Ritmo de Rumba

Ritmo de Vals

El ritmo de vals

Cómo se hace:

  • El ritmo de vals está relacionado con abrir el corazón. Es un ritmo de 1-2-3: camina , camina, junta los pies. Las mujeres empiezan dando un paso hacia atrás con el pie izquierdo; los hombres empiezan dando un paso hacia adelante con el pie derecho.
  • Las mujeres: En el primer compás desliza el dedo gordo del pie izquierdo hacia atrás. En el segundo compás desliza el pie derecho con un gran paso en diagonal hacia atrás (no directamente hacia atrás), parándote de puntas y juntando el pie izquierdo con el pie derecho. En el tercer compás relájate, flexional las rodillas como preparación para el siguiente paso hacia atrás con el pie derecho.
  • Los hombres: Da un paso hacia adelante con el pie derecho, deslizando el dedo gordo del pie derecho, sin separar el talón derecho del piso.Compás dos: Desliza el pie izquierdo en un gran paso en diagonal hacia adelante, poniéndote de puntas y deslizando el pie derecho hasta que esté al lado del pie izquierdo, y en el compás 3 relájate y flexional las rodillas, moviendo ya el cuerpo y el dedo del pie izquierdo hacia el compás uno.
  • El énfasis está en el segundo paso o compás – uno, dos, tres. En el segundo paso estira el cuerpo y los brazos, en el tercer paso junta los pies, relájate y haz una pausa, flexionando las rodillas como preparación para el siguiente paso del primer compás. Este es el primer paso básico del vals que puede llevar numerosas variaciones y ritmos que hacen del vals uno de los bailes de salón más hermosos.
  • Ahora olvídate de los pasos. Siente el ritmo uno-dos-tres y muévete como te apetezca con el cuerpo y los brazos. Deja que tus paso se hagan más grandes mientras mantienes el ritmo de 1-2-3. Disfruta de abrir el corazón y de sentir el ritmo de la hermosa música.