El aprecio

  • ¿Qué tan seguido nos criticamos y culpamos a nosotros mismos y a los demás? ¿Con qué facillidad nos molestamos con las personas cercanas a nosotros o con aquellos con cquien trabajamos, criticándolos por sus debilidades? ¿Y qué tan raro es que agradezcamos a los miembros de nuestra familia, nuestros amigos, colegas y. aotras personas por las pequeñas cosas que hacen por nosotros?
  • Lo mismo se aplica a nosotros mismos: es demasiado fácil ignorar nuestras cualidades positivas y nuestras fortalezas; no logramos apreciar quién somos y las cosas positivas que hacemos, y muy a menudo somos excesivamente críticos con nosotros mismos.
  • El aprecio, cuando se da de manera geniuina, energetiza tanto al que lo da, como al que lo recibe. Abre un canal para reconocer las cualidades positivas de los otros y las muchas cosas que son y hacen que nos mueven asentir agradecimiento.
  • Nos anima a estar agradecidos por el don de la vida y a ver lo positivo en las situaciones difíciles: constantemente dirigiendo la mente hacia una dirección energetizante. El aprecio nos desafía a preguntarnos: “¿Qué hay de bueno en esto? en vez de enfocarnos en lo que hay de “malo” en nosotros mismos, en los demás, en una situación desafiante por la que estemos pasando, o en nuestra vida.

Cómo se hace:

  • Toma consciencia de lo que en este momento aprecias sobre (ti mismo/a, tus dones y cualidades positivas • lo que hayas hecho bien • otra persona y sus dones y cualidades positivas • lo que otra persona haya hecho bien • cualquier situación difícil en la que te encuentre • tu vida).
  • Di en voz alta, incluso si estás solo/a: “Aprecio ( __ )”. (vm) ¿Se necesita repetir esto? (vm) ¿Se necesita apreciar algo más?